Lo
que debemos saber sobre Exorcismo.

© 1973 - 2000 Dick Smith
© 1973 - 2000 Warner Bros
En
términos más concretos: al psicólogo le interesa conocer si una gran
parte de los llamados fenómenos ocultos pueden ser explicados por las
leyes del consciente e subconsciente. En cambio al sacerdote, al pastor de
almas, le interesa descubrir qué relación puede haber entre tales
fenómenos y los principios religiosos que son sin lugar a dudas el apoyo
básico de nuestra fe.
1-
Una investigación precisa médica-psicológica de los llamados fenómenos
ocultos, es para el teólogo condición indispensable para emitir juicio.
2
- En estas cuestiones aún no lo suficientemente esclarecidas, no debe
recurrirse al terreno de más allá de los sentidos mientras sea posible
obtener de ellos una comprensión racional. Dios nos ha dado entendimiento
para que éste sea usado; y además del don el mandato divino de la
cultura. Dios ha ordenado al hombre gobernar la tierra y para ello le
conviene examinar sus secretos. El recurso precitado de atribuir lo
inexplicable a la esfera de lo sobrenatural, es apartarse de la voluntad
divina, subestimando, a veces, el valor de los sentidos y de las fuerzas
intelectuales que El nos ha concedido.
3
- La teología no tiene por qué temer la investigación exacta y
científica de los fenómenos cultos: Su propia ley acerca de Dios y de
las cosas espirituales que da inmune aún después de todas las
aclaraciones científicas. La esfera espiritual que siempre en otro plano
completamente distinto y por supuesto superior.
4
- La teología no tiene sino que ganar a las investigaciones científicas
en este terreno. Cuando más se de a conocer las causas ocultas de los
fenómenos psíquicos por medio de la investigación científica, más
pronto se verá librado quien se dedique a lo espiritual, de tener que dar
una explicación sobre tales fenómenos desconocidos, con el agravante de
la testarudez y falta de comprensión de las personas que deben recibirla.
5
- Por otra parte la investigación científica no debe encerrarse en un
negativismo a priori hacia nuevas realidades, una vez agotados todos los
recursos explicativos por vía científica racional.

© 1973 - 2000 Dick Smith
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El
profesor Bender en su Introducción a la Parapsicología, dice lo
siguiente: trata el tema, estableciendo dos frentes: el primero contra los
fáciles de embaucar que, poniéndose en el plan cómodo, tomen todo lo
incontrolable por moneda auténtica. El segundo contra los aferrados a la
dogmática científica, que cierran contra todo lo metafísico, por pura
oposición tradicional. Además de estos dos sería bueno nombrar también
el grupo de buena fe de ciertos cristianos que simplificando el problema,
llaman diabólico a todo aquello que no entienden.
EL
PACTO DE SANGRE
Para
ir entrando en detalles que nos vaya mostrando un panorama sobre el tema a
tratar quiero empezar a hablar por ejemplo de los denominados "
Pactos de sangre con el diablo".
Estas,
por supuesto son una de las cosas más raras del ocultismo o quizá no
tanto para la época que nos toca vivir en la actualidad, son los pactos
de sangre. Mucho antes de que yo debiera encontrarme frente a estos
casos creía sinceramente que ello se trataba solamente de creencias
medievales en apariciones satánicas. En la leyenda de Teófilo y Adana,
y en el Fausto de Goethe,
ya encontramos el motivo del pacto con el diablo. En la época de las
creencias en las brujas era un recurso conocido en todo el mundo. En la
literatura medieval aparece mucho el pacto con el diablo en las historias
de caballeros andantes. Indudablemente el hecho aquí se hizo actual o por
otra parte objeto de serias reflexiones cuando entre en contacto con
muchos casos en mis experiencias pastorales, de liberar a los cautivos de
diversos géneros de enfermedades y males espirituales, que quiero
compartir con ustedes en este momento.
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